

Halo es el anunciado webcomic de Renato Guerra, del que subirá un panel diario para completar un prologo de la historia. Lo pueden leer aquí:
Bitácora irregular del cómic en Mexico e hispanoamerica.
El español Andrés Rábago, conocido como "El Roto", obtuvo ayer el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos 2004 dotado con 30 mil euros, unos 40 mil 800 dólares.
Este galardón, promovido por la Universidad madrileña de Alcalá de Henares y convocado por los ministerios españoles de Cultura y Asuntos Exteriores con carácter bianual, es el único de estas características en el ámbito iberoamericano al que pueden concurrir humoristas gráficos que publiquen su obra en español o portugués.
Rábago es un humorista (o dibujante satírico, como a él le gusta llamarse) que alza su voz a través de sus viñetas diarias en el periódico El País y el semanario El Dominical.
Dibujante, guionista, pintor, escenógrafo y humorista gráfico de estilo personal y radicalismo estético, arrasó desde sus inicios como Ops, Ubú o Jonás en revistas como Hermano Lobo, Cuadernos para el diálogo o Triunfo.
Considerado un "moralista" que ha dado voz a los sin voz, sus dibujos en blanco y negro de trazos duros y angulosos caracterizan una obra que utiliza poco color.
Rábago se mostró contento por recibir el Quevedos en su cuarta edición y elogió a los anteriores ganadores, dibujantes de la altura de los españoles Antonio Mingote y su maestro Chumi Chúmez y el argentino Quino, para añadir: "A lo mejor soy el que empieza a fallar".
I think webcomics in general are getting more respect and more widespread appeal across the board. From Derek Kirk Kim winning an Eisner, to Ucomics noticing webcomics, to the success of comics like Something Positive and Questionable Content to what PvP and Keenspot are doing with syndicating their comics, I think we're going places, and there ain't no stopping us.
EL COMIC MEXICANO ACTUAL
Cuando ví en el programa que había dos horas que llenar para esta mesa me espanté. Con suerte podríamos llenar 15 minutos con este tema, o al menos eso es lo que pensé en un principio. Ninguno de los que estamos aquí en esta mesa les vamos a mentir: el comic mexicano actual es un llano devastado que no puede inspirar sino depresión. Bueno? quizá fui muy drástico.
Vamos a empezar por ponerlos en antecedentes. En este momento creo que podemos dividir la producción de comic en México en cuatro grupos:
1. La producción industrial de historietas y las editoriales.
Únicos herederos del monstruo del cómic mexicano que durante décadas editó millones de ejemplares a la semana. Producen los pasquines pornográficos conocidos como Sensacionales. No se engañen: artísticamente hay gente de gran nivel en ellos (en los 80's Paco Ignacio Taibo II rescató a algunos en su revista Bronca); entre los millones de ejemplares que se han editado hay muchas joyas, pero reto a cualquiera a encontrarlas.
En el aspecto industrial, es un negocio basado en la explotación, donde las tarifas por página de ilustración y por guión completo son de risa. Además, no existen garantías para los talentos creativos, y al final sólo las editoriales ganan. Sin embargo, esta es quizá la única faceta de la producción de cómic nacional que activamente gana dinero, aunque los creativos sean los que menos lo ven.
Aquí situaría yo a una editorial como VID, dedicada principalmente a la reimpresión de historietas de superhéroes estadounidenses y de viejas historietas mexicanas, sin hacer esfuerzo alguno por crear material nuevo y arriesgarse con autores mexicanos, sean nóveles o probados expertos.
2. Los caricaturistas políticos.
México es un país con una rica tradición de caricaturismo político y social, que se ha mantenido vigente incluso en los momentos más difíciles de nuestra historia. Hoy en día los historietistas más vendidos (y leídos) en México son sin duda los cartonistas y moneros políticos. Podemos hablar de Rius, Ahumada, El Fisgón, Calderón, etc. Además de otros, como Trino y Polo Jasso, que publican tiras de humor en periódicos de circulación nacional, mordaces observadores de la realidad nacional.
3. Los historietistas independientes.
Están en todos lados, por toda la república. Probablemente no hayan visto su trabajo, ya que usualmente sus publicaciones tienen tirajes muy pobres, vendiéndose en lugares poco visibles o muy especializados. Crean por amor al arte, y hacen sus propias publicaciones, ya sean fanzines hechos con fotocopias (los más) o revistas más profesionales, con portadas a color (pocas veces los interiores llevan color) y tirajes de mil, tres mil o ?exagerando- cinco mil ejemplares.
De un movimiento así surgió la camada más reciente de historietistas mexicanos, que ahora trabaja en distintas areas editoriales o de diseño e ilustración en México o el extranjero.
Aquí cabe hacer un paréntesis para mencionar algunos casos excepcionales. Primero, el de historietistas independientes que han logrado publicar sus creaciones en editoriales establecidas. Jorge Break publica desde hace años su comic Meteorix en Editorial Toukan. Este ha sido sin duda el comic mexicano más exitoso de los últimos cinco años. Mueve miles de ejemplares al mes y ?aunque haya críticos de su trabajo- su popularidad es innegable. Además, realiza su trabajo libre de todo control editorial, haciendo de Meteorix un verdadero comic de autor.
Otro caso a mencionar es el de Óscar González Loyo y su Estudio Ka-Boom!. Loyo es un verdadero pionero del comic independiente en México. A partir de 1986 y hasta los 90's publicó semanalmente las aventuras de Karmatrón y los Transformables. Desde entonces ha tratado de continuar las aventuras del personaje en distintas ocasiones, la más reciente en el año 2003, con una revista que se planeaba mensual y completamente a color. Por distintos motivos la publicación dejó de editarse, aunque Loyo promete que proximamente seguirá adelante. Muchos de los miembros de su estudio ?incluyéndolo a él- trabajan como ilustradores e historietistas para diferentes publicaciones y proyectos en México y el extranjero, y muchos de ellos tienen también sus proyectos personales de comic que esperan publicar algún día siguiendo los pasos de Karmatrón.
Lo cuál nos lleva al último punto?
4. La fuga de cerebros.
Aunque de vez en cuando un mexicano ha logrado trabajar en la historieta de Estados Unidos o Europa, nunca hubo una presencia tan importante como ahora. Sin duda el máximo exponente del cómic mexicano en el extranjero es Humberto Ramos, quien se ha convertido en una superestrella con proyectos personales como Crimson y Out There, así como por su trabajo en personajes conocidos, como Spiderman. Han seguido sus pasos en el comic comercial estadounidense otros nombres, como los de Carlo Giovani Barberi, Paco Medina, Francisco Herrera, Juan Vlasco, Ulises Grostieta, entre otros.
Otro de los casos más importantes de "fuga de cerebros" se dio en otra area de la producción de historietas: el coloreo. El Studio F, de Francisco Ruiz Velasco y Edgar Delgado, se ha establecido ya ?después de sólo cuatro años- como uno de los estudios de coloreo más importantes de los Estados Unidos. En sus filas hay nombres como el de Edgar Clément, autores respetados que se han pasado al lado de la maquila industrial de cómics para el extranjero, si bien no lo han hecho dejando completamente de lados sus proyectos personales, aunque sí posponiéndolos temporalmente.
En el cómic europeo sólo hay por el momento dos nombres de mexicanos: Ladronn, autor veracruzano radicado en California, y Bachán, de la Ciudad de México. Ambos han hecho también trabajos para Estados Unidos, pero su mayor logro se encuentra en haber entrado por la puerta grande al mercado de los álbumes franceses. Otros dibujantes, como Raúl Treviño, Tony Sandoval y Daniel Pérez, están también a punto de dar este importante paso para el comic mexicano.
Hay muchas razones para esta importante fuga de talentos al extranjero, pero la más importante es el dinero. Simplemente el mercado mexicano no puede competir en cuanto a salarios y la infraestructura para el éxito de un cómic, lo que hace que los autores prefieran ?desde antes de volverse profesionales- trabajar en el extranjero. Pero quizá lo más triste es que, una vez establecidos allá, no existe una intención de volver, ni siquiera de ver publicados en México los trabajos que originalmente publicaron en el extranjero.
No se les puede culpar: sería una carrera cuesta arriba el intentar algo así, más tomando en cuenta el pobre estado de la industria editorial, la nula infraestructura de distribución y la poca cultura del cómic que existe en México, sin contar con la apatía total de las pocas editoriales que se dedican principalmente a la publicación de historietas.
Hay que hacer una nota al margen aquí: todos los historietistas que han entrado al mercado extranjero lo han hecho en el area de la ilustración, y muy pocos han escrito las historias que han publicado. Quizá el único escritor que ha logrado meterse a esto ha sido Francisco Haghenbeck, así como Francisco Ruiz Velasco y Humberto Ramos como autores de sus propios proyectos.
En esos cuatro rubros se puede resumir la actividad del comic mexicano actual. Entiendo que puede ser una categorización discutible, y de hecho espero que esto despierte un poco de debate acerca de nuestra historieta. Sé que ni están todos los que son, ni son todos los que están, pero al menos es un lugar por el cuál empezar.
Para terminar me gustaría hacer notar que a pesar de lo negro del panorama, de lo difíciles de las condiciones y de las tristes historias que se pueden contar al respecto, en México sigue habiendo un buen número de historietistas ?dibujantes, guionistas, coloristas, entintadores- de calidad. Pero lo importante es que haya producción. Sin producción nunca podrá existir un medio sano, que a la larga puede convertirse en una industria que combine la calidad con la rentabilidad. Así que manos a la obra, a producir y difundir. Y que Dios nos bendiga, porque no será una tarea fácil.
Carlos García Campillo
Abril de 2004
TIERRA DE NADIE: Una crónica del cómic mexicano contemporáneo
Por Carlos García Campillo
# 2: De moneros y cortometrajistas.
Comencé a escribir esta segunda columna hace más de un mes. Tengo que confesarlo, a riesgo de que mi editor quiera matarme. Primero el retraso fue porque me costaba trabajo escoger un tema, enfocarme. Después me retrasé porque NO encontraba ningún tema que tratar; los cómics a veces me desaniman y me provocan estos extraños episodios esquizofrénicos. Parece que sólo hay una solución para esta crisis: hacer cómics. ¡Pero si hasta parece sencillo! Es totalmente futil el tratar de encontrarle una salida a la problemática del cómic mexicano cuando el principal problema es precisamente que casi no se publica cómic mexicano.
Pero bueno, ya estoy divagando. Esta columna no nació precisamente con la finalidad de "salvar" nada, sino más bien con la de hacer una crónica de lo que ha pasado con la historieta en México de unos diez años para acá, más o menos. Así que retomemos el rumbo, y para hacerlo vamos con la tercera razón por la que me he retrasado en entregar este texto: he estado trabajando.
Cuando comencé a escribir esta columna estaba de viaje de trabajo, visitando el festival de cine Expresión en Corto, en Guanajuato. Ojalá todos los viajes de negocios fueran así: viendo cine todo el día, encontrando amigos, platicando con "estrellas". Divago de nuevo. El caso es que en ese festival me encontré con la buena gente del Grupo Escomic!, quienes colaboraron con algunas animaciones para el evento y que además tenían un stand en el lobby del auditorio para mostrar su trabajo y vender su DVD. Además de ser un exitoso estudio de animación (tarea nada fácil en México), los chavos de Escomic! también llevan años trabajando como historietistas, realizando desde material de encargo para el gobierno del estado de Guanajuato hasta material de autor. Nos conocemos desde hace años, ya que siempre coincidíamos en las convenciones de la Ciudad de México, especialmente en la extinta CONQUE.
Cuando me los encontré en el festival de cortos tuve un flashback inmediato a esas convenciones de cómics: llegaron con una mesa plegadiza, una manta, mucha masking tape y las cajas con sus productos y se pusieron a montar su stand con más prisa que eficiencia. Ese era el ritual de todos los moneros independientes durante las mañanas antes del comienzo de una convención. Y a pesar del "glamour del cine" (Bullshit!), la cosa no cambió nada en este evento.
De hecho, hay muchas cosas que pueden recordarte a una convención de cómics en un evento como Expresión en Corto: hay muchísimos creadores exponiendo su trabajo; en casi todos los casos esos creadores trabajaron incansablemente durante meses para terminar y exhibir ese trabajo; dichos creadores rara vez perciben un sueldo por realizar ese trabajo, al contrario, en la mayoría de los casos ponen dinero de su bolsa para completarlo; y por último, una gran parte de los asistentes se quejan siempre que pueden de la "falta de apoyos" para realizar sus obras.
Ya ven, ¡si es lo mismo que una convención de cómics! Cambien el celuloide por papel y tinta y estas hablando de lo mismo. No debe de extrañarnos, entonces, que muchos moneros coqueteen de vez en cuando con el cine (especialmente el cortometrajismo), ni que muchos cortometrajistas tengan un pasado como, al menos, lectores de cómics. Somos criaturas de la misma calaña, con las mismas tendencias masoquistas.
Y sin embargo, el cortometraje se rodea en eventos como este de un (pseudo)glamour y una atención mediática que rara vez se acercan al cómic. Al contrario, las convenciones de cómics son cada vez más una tortura a la que nadie en su sano juicio se le ocurriría ir, mucho menos personas neófitas en el tema que quieran encontrar un espacio de creación, arte y, por que no, "coolness". Aunque ambos eventos sean la misma colección de freaks idealistas, aunque en diferentes áreas de la "industria del entretenimiento", hay un pequeño detalle que los separa: el profesionalismo.
Los puedo escuchar desde aquí. Seguro ya empezaron los gimoteos y justificaciones, pero esa es la verdad. Innegable. Las convenciones de cómics en México rara vez se han manejado como las oportunidades que realmente representan para hacer crecer el medio haciéndolo llegar a un público masivo. Al contrario, se organizan para atraer a las mismas personas que van a las tiendas de cómics, van a los otros eventos que se organizan durante el año y que, por lo general, se conocen todas entre sí. Son como un gigantesco "club de toby"-- bueno, ni tan gigantesco, y cada vez menos exclusivo de "tobys" (que no se diga que las mujeres no tienen también muchas freaks entre sus filas).
Claro que es malo generalizar, y tiene que hacerse una excepción con varios eventos que se han organizado a través de los años (me vienen a la mente al menos tres eventos que recuerdo con cariño por arriesgarse y querer llegar "más allá"), pero la verdad es esa y, hoy en día más triste que nunca. Y lo peor es que esa mala imagen de las convenciones y eventos es un reflejo de lo que pasa también con los creadores y editores independientes y otros aspectos del medio.
Para que el "mundo exterior" (nótese la elección de palabras) tome en serio al comic como una forma de entretenimiento válida (y no sólo para niños), los propios creadores, lectores y trabajadores del medio (ya sean organizadores de evento, dueños de tiendas, periodistas, etc.) tienen que tomarse en serio a sí mismos. No basta con hacer las cosas para divertirse o para llenar las necesidades de "los mismos de siempre". Hay que hacer las cosas como profesionales, pensando en un público más general y, sobre todo, pensando en el bien de un arte (leyeron bien) que tiene un gran potencial para convertirse también en un gran negocio. Tenemos que pensar en el futuro, amigos, porque como están las cosas esto no puede durar mucho más; es como un caballo desbocado (y famélico, quizá ya delirante) que corre directo al precipicio.
TIERRA DE NADIE: Una crónica del comic mexicano contemporáneo
Por Carlos García Campillo
# 1: Ingrato.
Escribir sobre cómics es un trabajo ingrato. Incluso en los países en los que la cultura del cómic está más arraigada, el periodismo dedicado a cubrir a las historietas (o tebeos, o manga, o fumetti o como quieran llamarles) es un submundo en el que el ?mundo real? rara vez se asoma. Un espacio reservado sólo para aquellos ?valientes? (o ?inconscientes?, dependiendo de a quién se le pregunte) que deciden dedicarle trabajo, tiempo y amor a un ?arte? ingrato. Ingrato y negado.
Pero no comencemos esta columna con el pie izquierdo. El negativismo no sirve de nada. Si acepté cuando mi amigo Martín Arceo me invitó a formar parte del equipo de CUAZ con esta columna es porque, a pesar de todos los obstáculos y de todos los inconvenientes, el comic es parte de nuestras vidas desde hace años, y una parte importante.
Y hablando de vidas -y años-, creo que es momento de presentarme: soy Carlos García Campillo y en esto de los cómics he hecho de todo. A principios de los 90's comencé un fanzín de información. Luego estuve involucrado en las primeras convenciones que se organizaron en Monterrey. En 1993 abrí una tienda de cómics, también en Monterrey. Unos años después publiqué LUGO, mi primer cómic, aunque ya antes había colaborado en otras publicaciones. He moderado pláticas, escrito reseñas, entrevistado creadores, editado sitios web... en fin, he estado por ahí. Me siento orgulloso de haber conocido a algunos de los mejores talentos del cómic contemporáneo mexicano y a muchos incluso los puedo llamar amigos. No creo pecar de presumido cuando digo que soy el hombre indicado para esta columna, para explorar esta tierra de nadie.
Con ?Tierra de Nadie? voy a tratar de hacer una crónica del cómic contemporáneo en México a través de entrevistas, reseñas de cómics y eventos, relatos y recuerdos. Conocer algunos de los momentos claves de la historieta de nuestro país a través de las palabras de sus protagonistas. Saber de lo que fue y lo que pudo haber sido. Y también, porque no, tratar de pronosticar lo que está por venir.
El cómic mexicano, al contrario de lo que muchos pueden pensar, no comenzó en los 90?s con el tan sonado ?boom?. Al contrario, México es un país de una gran tradición, con historietas de gran calidad en cuando a los guiones y la ilustración. Toda esta historia, aunque es desconocida por la mayoría, ha sido estudiada y recopilada en los excelentes libros ?Puros Cuentos?, de Armando Bartra y Juan Manuel Aurrecoechea, así que si quieren conocer los antecedentes de lo que aquí se habla acudan a esos volúmenes, porque ?Tierra de Nadie? hablará del cómic que se hace hoy, de esos creadores que han aparecido en los últimos 10 o 15 años y que buscan -y en ocasiones han encontrado ya- un lugar en la historia del cómic mexicano.
Muchos de esos profesionales que hoy trabajan en México o en el extranjero empezaron como muchos de ustedes: como lectores, como fans. Nadie nació sabiéndolo todo, y en nuestro caso (y aquí me incluyo) aprendimos a base de golpes. Algunos más dolorosos -y sangrientos- que otros, pero golpes al fin y al cabo. Toda esa ?sabiduria? colectiva (nótese el uso de las comillas) puede servir para algo, y si hago bien mi trabajo, lo hará. Quizá inspiración, quizá simplemente una guía para no cometer los mismos errores el pasado (aunque no hay que olvidar el viejo dicho de que ?el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra?).
Ahora, un poco de historia: durante años se convocó a ?juntas generales? de los que publicábamos cómics de manera independiente, por lo general en los días de la extinta CONQUE de la ciudad de México. Recuerdo en especial la última de esas juntas a las que asistí; debe de haber sido en abril del año 2000. Yo estaba preparándome para dejar México y ?cambiar de giro profesional?, por ponerlo de algún modo, así que en esa ocasión asistí más como observador que como participante activo. Se habló mucho, se planeó mucho, pero al final creo que todos nos quedamos con un mal sabor de boca. El movimiento (pequeño o grande depende de a quién se le pregunte) en el que participamos durante los 90?s moría una lenta y desagradable muerte. Las convenciones habían degenerado en tianguis en los que rara vez se podía ver un cómic. Los autores, desanimados por años de trabajo duro con ninguna recompensa, cada vez producían una obra más errática. Los lectores no parecían responder al entusiasmo con el que mucha gente de toda la república trabajó durante años. Para muchos, el cómic mexicano estaba muerto.
¿A dónde voy con todo este choro? Pues a ponerlos en antecedentes: del cómic dicen que es un paciente terminal desde hace mucho tiempo. Pero no muere. Está ahí, en un sube y baja permanente. Estamos atrapados en esa tierra de nadie, entre los tiempos de oro en los que se tiraban millones de ejemplares a la semana y ese tiempo todavía imaginario en el que México viva una verdadera cultura del cómic, en la que los autores valiosos no tengan que vivir de maquilar cómics para el extranjero o de hacer ilustraciones para periódicos y semanarios. Esta tierra de nadie, desconocida y llena de valles y lomas, pero que hay que cruzar.
"Quizá no sea el mejor momento porque el cómic está en crisis en México, Europa y Estados Unidos, pero nos queda el consuelo de que también lo están el teatro, el cine y el rock mexicano. El deseo es que Pulpo Cómics rompa el ghetto de los fans del cómic y que trascienda hacia nuevos lectores."
El Octavo Pasajero
Por Carlos García Campillo
Debo aceptarlo: la primera vez que ví un comic de El Monito pensé que se trataba de una broma. El protagonista de esta serie es la forma más primitiva de personaje de cómics. Además, el conflicto al que se enfrenta el Monito durante la serie es el buscar la "credibilidad" que necesita por parte de personajes establecidos para sentirse un verdadero héroe de historietas.
Esa necesidad de credibilidad no parece exclusiva de El Monito; al contrario, tanto en sus intervenciones en primera persona dentro del comic como en sus apariciones personales en convenciones el padre del Monito, Rubén Armenta, encarna un grito casi desesperado en necesidad de atención, aceptación y credibilidad.
Las primeras veces que hablé con Rubén Armenta y que lo veía atendiendo a compradores de su comic lo que más me llamó la atención fue la insistencia con la que defendía su trabajo, la mayoría de las veces sin que existiera un ataque previo. Poco a poco fui dándome cuenta de que el Monito no era una broma: al contrario, iba muy en serio, muy a pesar de la desconfianza de Armenta en sus habilidades como historietista. Esa desconfianza fue de cierta manera el combustible que impulsó a la serie, y el tema latente en el carácter del personaje.
Pero algo que pudo haber destruido al comic desde el principio llegó a fortalecerlo por una simple razón: Armenta se supo rodear de los colaboradores adecuados. Los siete (ocho con este ejemplar) números publicados son un verdadero compendio de autores del comic mexicano contemporáneo: Polo Jasso, Edgar Clément, Edgar Delgado... todos han colaborado en El Monito.
Claro que ni son todos los que están ni están todos los que son. El Monito tiene sus críticos y detractores, algunos que inclusive han llegado a atacar al Monito con desmedida mordacidad. No sé qué habrá hecho Armenta para ganarse tan arduos enemigos, pero tengo mi teoría: ha publicado un comic durante ocho números con relativo éxito. La gente ya lo reconoce, y eso a algunos les arde como limón en el ojo. Armenta, a pesar de haber editado sólo ocho números de El Monito en siete años, sigue trabajando y en pie de guerra. Sólo hay una forma de tener éxito en el mundo del comic independiente mexicano y es trabajando duro y con continuidad, y eso a estas alturas del partido muchos aun no lo han aprendido.
Rubén Armenta ha manifestado recientemente que ha pensado que este octavo número de El Monito sea quizá el último. Espero sinceramente que no, pero de ser así espero que sea para finalizar una etapa y ver de Armenta nuevos trabajos y nuevas colaboraciones, quizá trasladando al comic su faceta como cortometrajista y colaborando con otros dibujantes para ofrecernos historias diferentes. Sea como sea, creo que tenemos Monito y Armenta (personaje y creador que en ocasiones es difícil separar) para rato, y eso le duela a quien le duela no hace sino alegrar nuestro decaído medio del comic mexicano.
Un niño busca en un sombrío luchador a su vengador perfecto. Un Dios cibernético prepara su advenimiento al Universo. Una película parece acarrear una maldición sobre todo el que pretenda doblarla. Un oportuno rival de su captor podría ser la última esperanza de una pareja. Unos candorosos extraterrestres llegan a la Tierra en son de paz.El cuatro de Diciembre se presenta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el libro Quinteto para Comic, de Francisco Payó, Victor López, Jobo Panteras y Beto Gómez. La presentación se llevará a cabo a las 17 horas en el Salón Mariano Azuela de la Expo Guadalajara, con la presencia de los autores, además del músico José Fors y Antonio Orduño.Un libro de cómic con los ingredientes ideales: misterio, aventura, imaginación, mala leche.
Antonio Ortuño
"En la provincia donde nací había puros inmigrantes españoles, italianos, sirio libaneses, todos del Mediterráneo. No soy de los que extrañe la Argentina como esos argentinos que tienen necesidad de escuchar tango, beber mate o comer asado. Me siento bien aquí, con la comida y la música mexicanas, pero definitivamente no tengo todavía resuelto dónde me gustaría estar, en qué lugar me gustaría morir, si en España, Italia o Argentina. En este sentido creo que soy un apátrida, porque me es insólito que a esta altura de mi vida yo tenga necesidad de andar buscar un lugar así donde pasar mis últimos años. No sé de dónde soy".Reforma entrevista a Quino con motivo de su visita a México (requiere suscripción).
Me niego a pensar que existió un momento dorado para la historieta mexicana, nunca hubo la visión de encaminar a los autores para crear una tradición o fortuidad de los proyectos. No hablo sólo del cómic, lo mismo pasa en el rock y en el cine: en nuestro país parece suicida dedicarse a un proyecto expresivo.La falta de tradición en el comic mexicano, de la que Monsiváis dice que "no hay la capacidad todavía (de recoger la tradición del cómic mexicano), porque se ha perdido el público específico, y sin público específico, las historietas se dirigen en principio a ellos mismos".
El cómic es un arte comercial y por supuesto me interesa que se vendan miles para lograr hacer otros proyectos; pero creo que no ha habido una convergencia entre autor y editor (y viceversa), debido a que el autor es muy indisciplinado. En Pulpo Cómics hay grandes ausencias, la mayoría de ellas se deben a la indisciplina propia del monero: yo fui el último en entregar el trabajo. Por su parte, el editor se interesa más por el producto de recuperación inmediata: el melodrama dibujado o la sexy comedia porno light. Todo se debe a la combinación de estos malos factores. Creo que, a pesar de su gran penetración -que se puede constatar en la controvertida serie de AMLO- la historieta popular desaparecerá como producto masivo y se convertirá en uno de librería.Interesantísimo por dos lados, primero, del mal que aqueja a todos (o casi todos) los proyectos de historieta en México: la disciplina del historietista. Su regularidad. Este es tema que levanta ampollas, así que dejémoslo así.
Luego del fenómeno que significó en México hace 20 años, Kalimán, El Hombre Increíble prepara su regreso en formato de cómic, radionovela y película, de la mano de un grupo de jóvenes creativos que esperan poner al héroe en circulación en el 2005.
Luis Eduardo Castillo, director del proyecto, comentó que en cómic se planean la edición conjunta de Kalimán Regresa, Las Aventuras Desconocidas de Kalimán y una publicación, aún sin título, donde Solín, el fiel compañero del mentalista, sería el protagonista.
Para radio, explicó, se tiene ya grabado un capítulo que se está promocionado entre los distintos grupos radiofónicos. Retoma la historia de Kalimán ocho años después de su presunta muerte, ocurrida durante un derrumbe.
El tema musical será por Diego Herrera, ex integrante del grupo Caifanes.
En cine, añadió Castillo, se contempla una historia de acción viva que se rodaría en unos tres años en locaciones del Tibet, Austria y México, para lo cual se encuentran en la búsqueda de inversionistas.
"La idea es devolver la vida a ese héroe mexicano que a mucha gente le gusta y que no tenía nada de violencia, pero con calidad. Es mucho dinero el que se necesita para hacer todo esto, y en eso nos estamos concentrando.
"Hasta el momento hemos recibido una buena respuesta, nos damos cuenta que a la gente la sigue interesando el personaje. Quisiéramos sacar el cómic y la radionovela el año que viene, y la película tiempo después", informó el ejecutivo.
Modernizan al héroe
La tarde del sábado, en el marco de la Primera Convención de Sci-Fi Toy México en el Centro Banamex, Castillo presentó las primeras imágenes de lo que será la nueva concepción del héroe del turbante.
Ahora Kalimán carece de capa y su traje contiene figuras prehispánicas.
"La mística, la filosofía del personaje no la podemos cambiar; sería insultarlo a él y a sus seguidores. Si decidimos quitar algunas cosas, como la capa, porque los superhéroes de ahora ya no la usan, lo modernizamos un poco, pero nada más.
"La idea es llegar con Kalimán a los niños de 6 años en adelante, tratar de captar a esa gente que ahorita prefiere a caricaturas como Pokémon, Yu Gi Ho! y otros más. Creemos que tenemos un personaje lo suficientemente fuerte para hacerlo", concluyó Castillo.
Para aprovechar la buena recepción que goza actualmente la telenovela protagonizada por Bárbara Mori, Editorial VID lanzará al mercado tres tomos recopilatorios de la historia original escrita por Yolanda Vargas Dulché.
Manelick de la Parra, hijo de la desaparecida autora, y director general de la editorial, anunció que será la semana entrante cuando aparezca en el mercado de las revistas el primer tomo de Rubí, con la historia que originalmente se publicó en Lágrimas y Risas.
Resulta que nuevamente se lanza una edición de Mad en México, y que se ha puesto al frente a Ricardo García "Micro", extraordinario monero (trazador de las Powerpuff Girls para la DC) quien además de estar incluido en Pulpo Comics (proyecto del que ya he hablado pero daré más detalles pronto), ha tenido el mal tino de incluirnos a Bachan y a su servilleta en el proyecto.¡Esto puede ser un clásico!
Y hemos decidido reinterpretar las viejas historias de Kurtzman y Wally Wood, retomar el estilo desmadroso del Mad cincuentero (tanto en lo gráfico como en el guión) y ganarnos a pulso nuestro lugar en la acostumbrada pandilla de idiotas.
Comenzamos con una historia sobre Van Helsing, el cazador de monstruos (no una parodia de la película) y nos hemos divertido mogollón. Hoy Bachan me mandó una copia de la primera página y le está quedando de peluchines. Y eso me tiene muy contento.
Así que estén pendientes de la salida de Mad, porque si hay suerte, el Bach y yo junto con lo más selecto del cómic nacional estaremos publicando con regularidad. Y sí, déjenla al alcance de sus niños.
No olvidemos que la portada del último número editado por Kurtzman sólo decía una palabra en la portada: THINK! (¡Piensa!).
1. Abre fuerte.Más artículos en el sitio oficial de Chuck Dixon.
2. Sólo el diálogo necesario.
3. Al menos tres piezas de acción por historia.
4. Recuerda que alguien tiene que dibujar lo que tu escribes.
5. Encuentra algo bueno en cada personaje.
6. Encuentra algo malo en cada personaje.
7. No seas redundante; no escribas en diálogo lo que el lector puede ver.
8. Todo cómic es el primero de alguien.
9. La última viñeta de cada página debe de hacer que el lector quiera leer lo que sigue.
10. No te pases de lista.
La capacidad de los cómics populares a alcanzar otros mercados, tal como la industria cinemagráfica y la del juego, combinada con una explosión de fanzines (revistas de aficionados) en la Web, han creado, hoy en día, una demanda inaudita para novelas gráficas en librerías. Public Square y Norma pretenden avanzar esta tendencia, llegando al corazón de los malservidos lectores hispanos en EE.UU.
Según La Oficina del Censo en EE.UU, la población hispana retumbó 61% sobre la última década, comprendiendo actualmente el 13 por ciento de la población. Además, una investigación de censo predijo que el poder adquisitivo de la comunidad latina alcanzaría unos $675 mil millones por 2003, y se duplicaría por 2010. A pesar de estas tendencias, los mayores anunciantes en América dirigieron sólo unos 2,4 por ciento de sus gastos para anuncios al mercado latino durante los tres últimos años.
Los importes de la ventas al por menor indican que la demanda para libros en español continúa en aumento. Ingram ha informado que sus ventas de títulos en español aumentaron 40% sobre las del año pasado. Los resultados de Barnes & Noble confirman esta tendencia. Según Mike Ferrari, el Director de Mercadotecnia de Barnes & Noble, "hemos tenido aumentos de dobles dígitos en ventas durante los cuatro años pasados en libros en español. Es uno de las pocas áreas donde tienes que luchar para mantenerte al ritmo con la demanda al por menor."
Estimado dibujante:
Te informamos del lanzamiento del concurso internacional editorial Saure del valor.
El concurso consta de dos apartados: una sección de humor gráfico y de tiras cómicas (fábulas medioambientales) y una sección de guiones de cómic (el pequeño Inca).
La dotación global en premios es de 4.600€. Los mejores trabajos se publicarán el año que viene.
Las bases del concurso, en castellano y euskera, se encuentran en http://www.ed-saure.com.
Te aconsejamos conserves esta dirección dentro de los favoritos para disponer de las informaciones relacionadas con nuestros concursos y los lanzamientos de los libros de los ganadores.
Un cordial saludo:
La organización
¿Sientes que hay suficiente apoyo para los artistas mexicanos? ¿En caso de que no, qué hace falta?
Claro que no, pero tampoco los hay para los cineastas, músicos, pintores, etc. Los apoyos los buscas, y si no los encuentras, te los inventas.
Lo que hace falta es el fomentar una cultura de la historieta en México. Hacer convocatorias para nuevos talentos y poder establecer el cómic como una verdadera alternativa de entretenimiento y arte. Y, claro, producir: no puede hacerse nada mientras no haya una mayor publicación de historietas.
¿Cómo ves el panorama actual de la producción mexicana de cómics y su futuro?
Aquí tengo sentimientos encontrados: por un lado creo que el panorama actual es el peor que vivido en los últimos 13 años. Y por otro siento que, como ya no se puede caer más bajo, el cielo es el límite en cuanto a lo que puede hacerse. Lamentablemente hay una fuga de talentos importante a Estados Unidos y los que se quedan no parecen muy interesados en arriesgarse y buscar lectores para su trabajo.
¿Cuál ha sido el papel de Cygnus en la industria de los cómics nacional, y qué empresas mexicanas crees que están realizando una buena labor?
La labor de Cygnus en los 90's fue la de punta de lanza en cuanto a la auto-publicación. Demostró que se podían hacer cómics de manera autónoma y abrió las puertas a una serie de propuestas que se presentaron en su mayoría con más entusiasmo que calidad y organización.
En la actualidad no creo que haya una sola editoria de historietas que se caracterice por estar realizando una "buena labor". No hay propuestas, no hay riesgos y -lamentablemente- hay muy poca calidad.
¿Cuál es la presencia de las creaciones mexicanas a nivel internacional?
Nulo, lamentablemente. Se puede hablar de presencia de dibujantes mexicanos, como Humberto Ramos, pero no de "creaciones" mexicanas. Ningún cómic mexicano a logrado trascender nuestras fronteras.
Las imágenes y palabras que acaban de ver son el resultado exclusivamente del amor al arte de narrar que es el único factor común que permea los diversos estilos de los participantes (...). Dejemos que el ciclo de la creación continúe.