7/21/2005

¿Quién va a extrañar a la historieta mexicana?

La historieta es la hija idiota de la cultura nacional, a la que da vergüenza mostrar en sociedad porque huele mal, babea, se saca y se come los mocos delante de los invitados. A la historieta nacional no conviene reivindicarla como propia ni llevarla a las ferias internacionales del libro porque afea; tampoco queda bien pasearla por los simposios, es vulgar. No da lustre a los funcionarios culturales, que es lo mismo que decir que no da lustre al país, no enorgullece. Mucho menos conviene invertir en ella pues su imbecilidad es incurable. La idea es olvidarla para que incluso sea difícil percatarse de su ausencia el día en que finalmente se acabe de morir y sea echada a la fosa común para que no haya donde ir a llorarle ni a llevarle flores.
De la introducción de Ricardo Peláez al catálogo de ConSecuencias.

(Vía Raúl Treviño.)

[tags=]